La Profecía de la Gran Pirámide

101667En el año 1870 el Movimiento de “Estudiantes de la Biblia” o “Las hijas de la Torre” como, se denominaban los grupos cristianos restauradores surgidos de las enseñanzas del pastor Charles Taze Russell, dieron fuerza a los cálculos que en aquellas fechas se hicieron para demostrar la relación existente entre la Gran Pirámide y la llegada del gran milenio de que hablan los profetas en la Biblia.

El primero en examinar la pirámide fue Nicholas Shaw, en 1721. Le siguieron otros como John Greaves, profesor de astronomía de la Universidad de Oxford, publicando en 1737 su “Piramidografía”, donde ofreció los resultados de sus laboriosas observaciones y mediciones.

El Coronel Howrd Vyse, en el año 1830 también imprimió progresos significativos sobre los misterios encerrados en la Gran Pirámide. Colaboró con él el gran astrónomo inglés Sir John Hersal, convenciendose de que la Pirámide evidenciaba en su proyecto y construcción un asombroso conocimiento de astronomía, matemática aplicada y otros datos científicos, anticipándose en varios miles de años en conocimiento humano.

El señor Robert Menzies, de Leith, Escocia, afirmó que la Gran Pirámide era un tesoro de sabiduría otorgada por la Divinidad, que abarca temas cronológicos, meteorológicos, astronómicos, matemáticos, históricos y de verdad bíblica.

Más tarde John Taylor, un editor londinense, matemático y aficionado a la astronomía, llegó al convencimiento de que el arquitecto de la Gran Pirámide no fue un egipcio. También pensaba que en algún momento se descubriría que las medidas y contornos del sistema constituido por los pasajes y las cámaras, se habían creado para indicar una palabra profética e histórica, especialmente vinculada con la revelación bíblica.

Finalmente el Profesor Charles Piazzi Smyth, astrónomo de Escocia, elevó la investigación y estudio de la Pirámide al dominio de la ciencia aplicada. Los resultados de su investigación junto con su esposa y un numeroso grupo de asistentes, fue publicado en tres gruesos volúmenes.

Russell enseñaba (al igual que los investigadores) que la Gran Pirámide era el monumento mencionado en la Biblia por el profeta Isaias: “En aquel tiempo habrá altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y el trofeo (hebreo “Matstsebah”correctamente traducido significa monumento) de Jehová junto a su término. Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto.” (Isa. 19:19-20.)

Las profecías de la Biblia hablan de una generación que atravesaría una “Época de perturbación” para luego llegar “el día del Señor que viene como ladrón en la noche”. El capítulo 24 de Mateo narra las señales que anunciarán el desenlace que durará una generación. “Que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.” Luc. 21:32.

En el anterior capítulo se muestra cómo la Gran Pirámide coincide con la Biblia en que en el año 1914 comienza la generación anunciada. (Véase aquí.)

La Gran Pirámide proporciona indicaciones claras de un período de 1000 años, que los profetas de la Biblia anunciaron como el Reinado de Cristo en la tierra.

Las profecías de Daniel habían de ser proferidas hasta el momento final. Dios prometió que en ese instante abriría el libro y revelaría “los tiempos y las estaciones”, que antes habían sido conservados en secreto..

Las Escrituras dicen: “los sabios comprenderán”; que los verdaderos cristianos serán capaces de “ver aquel día cuando se acerque”.

La Gran Pirámide señala un período de 1000 años que apuntan a la fecha de 1979 como el año inicial de mil años, aunque en el seno de tales pruebas radica un elemento de incertidumbre.

escanear0001La falta de certeza atañe a las mediciones de tiempo desde 1914 en adelante.

El Dr. Adam Rutherford, aplicando la escala de una pulgada de pirámide (en el Ángulo Mesiánico) toma la medida del piso del pasillo horizontal que lleva desde el final de la Gran Galería (1914) al primer Pasaje Bajo. Haciendo uso de esta escala, el dr. Rutherford comprobó que el piso de piedra caliza del pasadizo horizontal terminaba en un punto que marca 65 pulgadas (o bien, años-1914-65-1979) donde el material del piso cambia de piedra caliza a granito rojo.

El testigo de piedra, que declara Isaías 19:20, se creó para corroborar su revelación. Es evidente que la Pirámide se planificó con destino a esta era, simplemente porque su revelación no ocurrió hace siglos, sino precisamente en el tiempo que vivimos.

La Pirámide simboliza la Piedra Angular que es Jesucristo.

Mateo 21:42 dice: “Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, esta fue hecha por cabeza de esquina; por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?” “…siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser templo santo en el Señor.”

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Nuestro Señor Jesucristo es mencionado en esos pasajes como “La Principal Piedra de Ángulo”. El es la piedra que los constructores rechazaron y ha de convertirse en cabeza de esquina”, que es la cabeza de la pirámide que representa su reino aquí en la tierra.


Parte de la información pertenece al libro “El secreto de la Gran Pirámide” de E. Raimond Capt.

Un comentario en “La Profecía de la Gran Pirámide

  1. Anónimo dijo:

    En realidad si hubo un altar a Yahave en Egipto, dirigida por Levitas, en Aswan en la isla elefantina, la piramide nada tiene que ver con El, esta consagrada a Ra y a Hattor.

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