La Resurrección de la Carne

En tiempos de  Jesús la fe en la resurrección de la carne era aceptada entre los judíos. Los más notables oponentes eran los saduceos, que rechazaban esa doctrina, al parecer, porque no se menciona en el Pentateuco.
La doctrina de la resurrección comprende la creencia de que la verdadera vida requiere la unión de cuerpo y espíritu o alma. Sin el cuerpo, el alma existiría, pero no se diría que en verdad estuviera viva, puesto que ni el cuerpo ni el alma pueden funcionar el uno sin el otro.
El apóstol Pablo se refirió a ello cuando habló de la existencia entre la muerte y la resurrección como granos desnudos que necesitan ser vestidos. 1ªCor.15:35-38.

35 Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué cuerpo vuelven a la vida?

36 ¡Necio! lo que tú siembras no revive si no muere.

37 Y lo que siembras, no el cuerpo que va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier otra planta.

38 Y Dios le da un cuerpo a su voluntad: a cada semilla un cuerpo peculiar.
 
Sin embargo, reconoció las objeciones griegas a la creencia en la resurrección cuando aseguró que el cuerpo resucitado no es un cuerpo material, sino una ente espiritual e inmortal, en 1ªCor.15:50-53.
50 Os digo esto, hermanos: La carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los cielos; ni la corrupción hereda la incorrupción.
51 ¡Mirad! Os revelo un misterio: No moriremos todos, mas todos seremos transformados.
52 En un instante, en un pestañear de ojos, al toque de la trompeta final, pues sonará la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados.
53 En efecto, es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad; y que este ser mortal se revista de inmortalidad.
 
El apóstol Pedro corrobora este pensamiento en su carta 1ª Ped.3:18,19
 
18 Pues, también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.
19 En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados.
Pero esta no era la manera en que todos creían, ya que había muchas discrepancias sobre estos asuntos.
Por ejemplo, el Evangelio Gnóstico de Felipe habla de estas diferencias que al parecer dividían a los creyentes.
¿Qué clase de credibilidad le podemos dar a este Evangelio?
El Evangelio de Marcos, por ejemplo, se ecribió sobre el año 50 d.C., los Evangelios de Mateo y Lucas alrededor del año 80 d.C., y el Evangelio de Juan fue escrito entre el año 81 y 96 d.C., mientras que el Evangelio de Felipe se escribió alrededor del año 70 por Felipe, llamado el Evangelista, quien es mencionado en tres ocasiones en los Hechos de los Apóstoles. Se puede ver en Hechos cap.6, ver.5; cap.8, ver.5; cap.21, ver.8; Por lo que se puede decir que es de la misma época, y por lo tanto se puede extraer de él, el ambiente que se vivía en aquella época, así como sus enseñanzas.

Felipe no era un apóstol. Era uno de los 7 hombres quienes fueron escogidos para ayudar a las viudas de Jerusalén. Un día, un ángel le dijo a Felipe que fuera hacia el sur en una calle desde Jerusalén hasta Gaza. Mientras caminaba, se encontró con un hombre de Etiopia que venia montado en un carruaje. El era un hombre importante del gobierno de su país, creía en Dios y estaba en Jerusalén venerándolo. Los dos hombres se bajaron y caminaron hacia el agua y Felipe lo bautizó.

No es un Evangelio como el de Mateo o Lucas, más bien es un conjunto de apuntes sin aparente orden, que no parece que se escribiera para el público, mas bien para el iniciado en la gnosis, que podría ahondar en su significado y su enseñanza.


La primacía absoluta del Evangelio es la cámara nupcial, con la unión del alma y el cuerpo, la “imagen (semilla pneumática del gnóstico en calidad de esposa) con el ángel. Una unión que se realiza aquí abajo como anticipación a la unión definitiva en el plano espiritual. El gnóstico que había consumado esta unión en sí mismo se hacía con ello inmune a los ataques de los espíritus inmundos durante su vida terrena y también después de la muerte.

Con referencia a la resurrección nos habla de forma distinta a como lo hace Pablo o Pedro. Vemos en sus versículos 24  Felipe declara:
“la carne y la sangre no pueden heredar la soberanía de Dios”. ¿Qué es esto que no va a heredar? Esto que llevamos encima. ¿Pero qué es exactamente lo que va a heredar? Lo que pertenece a Yeshúa con su carne y sangre. Por eso, él dijo: Quien no come mi carne y bebe mi sangre, no tiene vida dentro de sí mismos. ¿Qué es su carne? Es el Logos. ¿Y su sangre? Es la Espíritu Santa. Quien ha recibido éstos tiene alimento y bebida y vestidura. No estoy de acuerdo con los otros que dicen que la carne y la sangre no se levantarán, pero dime qué va a levantarse para que podamos honrarte; dices que es la espíritu dentro de la carne, y el Logos también está dentro de la carne. Pues digas lo que digas, no hablas aparte de la carne. Es necesario levantarse a partir de esta carne, puesto que todo existe dentro de ella.
 
También da algunos detalles de la forma del cuerpo resucitado:
73. «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué, Señor, me has abandonado?» Esto dijo El sobre la cruz  después de separar este lugar [de todo lo que] había sido engendrado por […] a través de Dios. [El Señor resucitó] de entre los muertos […]. Mas [su cuerpo] era perfecto: [tenía sí] una carne, pero ésta [era una carne] de verdad . [Nuestra carne al contrario] no es auténtica, [sino] una imagen de la verdadera.
 
Esta diferencia entre el cuerpo de Cristo y el cuerpo humano, es su enseñanza, de que el cambio se hace mientras vivimos para luego poder transformarnos a través de las nupcias: la unión del cuerpo y el espíritu.
90. Los que afirman: «Primero hay que morir y (luego) resucitar», se engañan. Si uno no recibe primero la resurrección en vida, tampoco recibirá nada al morir. En estos términos se expresan también acerca del bautismo, diciendo: «Gran cosa es el bautismo, pues quien lo recibe, vivirá».
 
Como vemos, las discrepancias eran notables entre los mismos cristianos del primer siglo. No es raro que en la actualidad  sigan opinando de diferente manera entre los distintos grupos cristianos.
Fuentes: El Evangelio Gnóstico de Felipe
                 Biblia de Jerusalén
                 Los Porqués de la Biblia
                 Razonamiento a Partir de las Escrituras
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s