El año marcado… 1914

[En una publicación de la Watchtower del año 1973, el libro “Verdadera paz y seguridad… de qué fuente?” nos da detalles del tiempo en que vendrá el fin del mundo. Con el subtitulo “el año marcado… 1914 E.C.” dentro del capítulo “¿Cuando vendrá la predicha destrucción mundial?”, da unos detalles específicos sobre cuándo ocurrirá esto. Para no crear confusión, me limitaré a copiar los párrafos.

El año marcado… 1914 E.C.

El año 1914 E.C. está marcado por la profecía bíblica como un tiempo en que acontecimientos de gran importancia en los cielos tendrían efectos transcendentales en los asuntos humanos. Hasta allá en 1876 los testigos de Jehová ( conocidos entonces como “Estudiantes de la Biblia” ) se dieron cuenta de ese hecho y le dieron amplia publicidad. Usted mismo puede examinar los detalles en su propia Biblia.

Abra su Biblia al capítulo 4 de Daniel. Allí hallará una profecía que revela el propósito de Dios en cuanto a ejercer su soberanía sobre la tierra. Se declara que el propósito de esa profecía es “que sepan los vivientes que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad y que a quién él quiere dárselo se lo da. ( Versículos 3, 17 ) Sabemos que este “a quien” el Altísimo decide dar el “reino” es Cristo Jesús. El último libro de la Biblia habla del tiempo en que “el reino del mundo” se le da a cristo como rey celestial. (Revelación 11:15; 12:10) Esto significa, pues, que la profecía de Daniel trata del tiempo en que el Dios Altísimo intervendría en los asuntos humanos por medio de otorgar “el reino del mundo” a su propio Hijo, Jesucristo. ¿Cuándo muestra la profecía que sucederá esto?

El sueño profético registrado por Daniel menciona un árbol inmenso que fue derribado y rodeado con ataduras de hierro y cobre hasta que pasaran “siete tiempos” sobre él. Durante ese tiempo, se dijo, se le daría “el corazón de una bestia.” (Daniel 4:10-17 ) ¿Qué significaba esto? Dios hizo que su propio profeta Daniel explicara: Nabucodonosor, el rey de Babilonia, sería removido de su trono y echado de entre los hombres y viviría como una bestia. Después de siete años el juicio del rey volvió, él reconoció la superioridad de la gobernación de Dios, y él mismo restaurado a su trono. ( Daniel 4:20-37) Sin embargo, todo esto tenía un significado mayor, y por esa razón está registrado en la Biblia.

Este significado mayor tiene que ver con una gobernación de la cual toda cosa viviente en la Tierra se beneficiaría. De ella, como dice la profecía, habría “alimento para todos,” y protección para hasta los animales y los pájaros. ( Daniel 4:12; compare con Mateo 13:31,32.) La única gobernación que verdaderamente puede suministrar esto es el reino de Dios. Por siglos los principios justos de esa gobernación real fueron demostrados por medio del gobierno de Judá, con su rey de la línea real de David en Jerusalén. Pero debido a la infidelidad de éstos, Jehová dejó que fueran conquistados por el rey babilonio Nabucodonosor. Fue como si el árbol inmenso que se vio en el sueño hubiera sido cortado y se hubieran colocado ataduras alrededor del tocón. Los gobiernos gentiles entonces ejercieron dominación mundial, y Babilonia, gobernada por Nabucodonosor, fue muy prominente. Estos reinos gentiles están representados en la Biblia por “Bestias.” (Daniel 8:1-8, 20-22) Por eso, lo que estaba sucediendo en los asuntos gubernamentales era como había anunciado un ángel procedente del cielo: “Que se le dé el corazón de una bestia, y pasen siete tiempos sobre él.” (Daniel 4:16) Con el tiempo, sin embargo, esos “siete tiempos” se vencerían, las “ataduras” serían removidas, y el “árbol” crecería a medida que comenzara a ejercer la dominación mundial aquel a quien Jehová dijo que daría “el reino del mundo.”

¿Cuánto tiempo durarían esos “siete tiempos”? Eran mucho más que siete años literales, porque centenares de años más tarde Jesucristo indicó que todavía no habían terminado. En el primer siglo de nuestra era común, él los llamó “los tiempos señalados de las naciones,” es decir, las naciones gentiles, que habían tenido la dominación mundial desde la conquista de Jerusalén por Babilonia en 607 a. de la E.C.- Lucas 21:24.

Note usted mismo la manera en que la Biblia se refiere a los “tiempos” proféticos. Revelación 11:2,3 muestra que 1.260 días componen cuarenta y dos meses. o tres años y medio. Revelación 12:6,14 menciona el mismo número de días (1.260) pero los llama “un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo,” o tres “tiempos” y medio. Cada uno de esos “tiempos,” pues, debe consistir en 360 días (3 1/2 X 360= 1.260). Además, cada día de los “tiempos” proféticos de la profecía de Daniel representa un año entero, según la regla: “Un día por un año,” que registraron bajo inspiración dos diferentes profetas de Dios. (Números 14:34; Ezequiel 4: 4:6) Establecido esto, no es difícil determinar que “siete tiempos” (7 X 360) es 2.520 años. Contando desde el otoño de 607 a. de la E.C., cuando Babilonia derribó el típico reino de Dios en Judá, 2.520 años nos llevan hasta el otoño de 1914 E.C. (606 1/4 + 1913 3/4 = 2.520) como el tiempo en que “el reino del mundo” había de ser confiado a Jesucristo sobre su trono celestial.

Después de darse cuenta de que la Biblia ciertamente señalaba al año 1914 E.C., los testigos de Jehová tuvieron que esperar varias décadas antes que vieran el resultado. Temprano en el año 1914 lo pacífico de la situación mundial hizo que a muchas personas, incluso a líderes mundiales, les pareciera que nada iba a suceder. Pero antes que el verano terminara el mundo había arrojado súbitamente en una guerra que no tenía precedente en toda la historia humana. Ese año, marcado por la profecía bíblica unos dos milenios y medio antes, realmente resultó ser un punto de viraje en la historia. Su verdadera significación se hizo aun más clara a medida que comenzaron otros acontecimientos.

Al principio quizás parezca raro que el tiempo en que Cristo hubiera de tomar su trono para gobernar sobre el mundo de la humanidad hubiera de ser marcado por guerra sin precedente en la Tierra. Pero no olvide que “el gobernante del mundo” de la humanidad apartada de Dios es Satanás el Diablo. (Juan 14:30) El no quería ver al recién nacido reino de Dios en las manos de Cristo apoderarse del control de los asuntos de la Tierra. Evidentemente en un esfuerzo por apartar la atención de los hombres de ese acontecimiento de importancia universal, logró hacer que entraran en una guerra para sostener sus propias pretensiones de soberanía. Además, como muestra la Biblia, cuando se hizo que el Reino naciera y entrara plenamente en funciones, Satanás y sus demonios estaban listos para devorar el gobierno recién nacido. ¿Qué resultado tuvo esto? “Estalló guerra en el cielo.” “Hacia abajo fue arrojado el gran dragón, la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando a toda la tierra habitada; fue arrojado abajo a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados en él.” Satanás sabía que solo le quedaba “un corto período de tiempo.” Su cólera era grande. (Revelación 12:3-12) ¿En qué resultaría esto? Con diecinueve siglos de anterioridad la Biblia suministró una descripción exacta.

De ningún modo pasará esta generación

En cuanto a “aquel día y hora,” dijo Jesús, “nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre.” (Mateo 24:36) Pero Jesús sí dio una útil indicación de tiempo cuando dijo: “De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas.” (Mateo 24:34) Todas ¿qué cosas” Todos los varios rasgos de “la señal” acerca de la cual estaba hablando, así como la “tribulación grande,” que también había mencionado. El que estas cosas sucedieran dentro de una generación significaría que personas que estuvieron presentes para observar lo que sucedió en 1914 E.C., al principio de la “conclusión del sistema de cosas,” todavía tendrían que estar vivas al fin de este período, cuando azota la “tribulación grande.” Los que recuerdan los acontecimientos de 1914 están envejeciendo ahora. Muchos de los que existían entonces ya han muerto. Pero, según nos asegura Jesús, dentro de “esta generación,” antes que todos hayan muerto, vendrá la destrucción de este sistema de cosas inicuo.

Estas son las declaraciones hechas por la Watchtower  en su libro “Verdadera paz y seguridad, de qué fuente…” Claramente está asegurando que en la generación de 1914 debía de haber venido el Armagedón. Recordemos también que el año 1975 está dentro de la generación predicha donde anunciaron que debido a que en esta fecha se cumplían 6000 años de historia humana y en el otoño de ese mismo año debía empezar el reinado de mil años de Jesucristo, anunciaron también que en esa fecha debía de haber pasado ya todo. Por lo que se deduce que el mundo debería de haber sido destruido. Después de estas afirmaciones, se negó que la Watchtover hubiera dado una fecha para el fin del mundo.

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