LA GRAN PIRAMIDE (Prueba de Autoría Divina)

El señor Robert Menzies, de Leith, Escocia, ha recibido crédito por ser el primero que atrajo atención general a un hecho de compleja importancia: la afirmación de que la Gran Pirámide era un tesoro de sabiduría otorgada por la Divinidad, que abarcaba temas cronológicos, meteorológicos, astronómicos, matemáticos, históricos y de verdad bíblica. También alegaba que este repositorio de sabiduría estaba cerrado por decisión divina, para ser revelado a los contemporáneos. Tales verdades les servirían de testimonio en un momento en que habían de serles extremadamente necesarias.

La evidencia de que la Gran Pirámide encierra una cronología profética es demostrable basándose en la longitud real de los pasadizos. Para establecer una cronología profética es preciso poseer un punto de partida. Varios son los factores que lo determinan.
Primero, el pasaje Descendente, que comienza en el plano inclinado exterior norte de la Pirámide, exhibe a unos 12 m. de la entrada líneas rectas delgadas como filo de cuchillo, trazadas desde el techo hasta el piso, una de cada lado y ambas exactamente opuestas la una a la otra. Su presencia en las paredes perfectamente lisas del pasillo dan a entender con toda certeza que funcionan como líneas cero o traza inicial, desde la cual es factible tomar medidas. Se llama las “Líneas de Marca”.
Segundo, el Pasadizo Descendente está alineado con toda precisión hacia el norte verdadero.
La fecha en que la Estrella del Norte o Estrella Polar, conocida como Draconis ( Estrella Dragón ) y las Pléyades se encontraban en esas exactas posiciones respecto de la Pirámide fue el equinocio vernal del año 2141 a.C. Este año es señalado especialmente por la Pirámide como el que sirve de referencia para las mediciones cronológicas.
Las medidas en pulgadas, tomadas desde o hasta las Líneas de Marca, representan el respectivo número de años precedentes o subsiguientes a esa fecha astronómicamente establecida.
Tomando la medida a lo largo del Pasadizo Descendente, a partir de las Líneas de Marca totaliza 482 pulgadas de pirámide que representan 482 años. Si contamos 482 años desde la fecha 2141 a.C. hacia atrás, llegamos al año 2623 a.C. En este año comenzaron los trabajos de la Gran Pirámide.
Midiendo 688 pulgadas más allá de las Líneas de Marca, por el Pasadizo Descendente hacia abajo, hasta una abertura que aparece en el techo, se llega al ingreso del Pasadizo Ascendente. Avanzando 688 años a partir de 2141 a.C. Damos con la fecha de 1453 a.C. Fue el año en que se produjo el Exodo de los Israelitas desde Egipto, año también en que recibieron las Tablas de la Ley en el Monte Sinaí, por manos de Moisés.
La mayor parte de los cronologistas bíblicos han estimado desde la fecha del Exodo ( 1453 a.C. ) hasta la Crucifixión de Cristo ( 33 d. C. ) un intervalo entre ambas fechas de 1485 años.
Midiendo hacia arriba a lo largo del Pasadizo Ascendente, comprobamos que la longitud es de 1485 pulgadas, representando así el lapso de la Dispensación de la Ley.
Entre un punto donde el nivel del piso correspondiente a la Cámara de la Reina intercepta el piso del Pasadizo Ascendente y el extremo más alto del mencionado Pasadizo, se forma un triángulo geométrico. El ángulo norte de la base marca la fecha 29 de Septiembre de 2 a. C. y el ápice indica la data 3 de abril del 33, d. Cristo.
En época reciente se ha establecido mediante descubrimientos arqueológicos que el nacimiento de Cristo se produce el 29 de septiembre del año 2 a.C. Y que el día exacto de su crucifixión ocurre el 3 de abril del 33, d.Cristo. El largo de base consistente de 30,043 pulgadas de pirámide convertido a años y proyectado sobre la pendiente del Pasadizo Ascendente marca el 14 de octubre del 29, d.C., fecha de su bautismo, exactamente 3 años y medio antes de su muerte y calvario.
El asombroso y conclusivo resultado que produjo la utilización de la escala pulgadas-años dio cauce a la PRUEBA DE LA REVELACION DIVINA. Erigida más de 2600 años antes de la Crucifixión e incluso 1000 años antes de que fuesen escritos los primeros libros de la Biblia, se comprueba que la Gran Pirámide contiene en su diseño cronología profética, establecida siglos antes de ocurrir los hechos y también anticipándose en mucho al momento en que se profirieron las profecías bíblicas concernientes a Cristo.
Se continúan acumulando pruebas sobre la cronología profética si se mide el elevado corredor que sigue, manteniendo el mismo declive, al Pasadizo Ascendente. Este corredor, llamado la Gran Galería, representaría la era que parte del día de Jesús. Durante el trascurso de esta época, así representada, el “Evangelio del Reino” también “ha sido predicado en todo el mundo, en toda nación, para testimonio” como Cristo predijo que iba a suceder.
Aplicando a la Gran Galería el test cronológico, obtenemos otra vez un resultado sorprendente: comprobamos que tiene de largo 1881 1/3 pulgadas. De tal manera, prosiguiendo la aplicación sistemática de la relación pulgada = año, llegamos a la certeza de que su final señala los finales del verano de 1914, d.Cristo. En esta fecha acabaron los “Siete Tiempos”, período mencionado por la Biblia en la profecía de Daniel ( un “tiempo” equivale a 360 años X 7 = 2520 años, desde la caída de Asiria en 607 a.C.)
Tanto la profecía temporal de la Biblia como el cronológico de la Gran Pirámide indican que el “Tiempo de los Gentiles” debían finalizar en 1914.
En el Nuevo Testamento Nuestro Señor profetizó acerca de los “Tiempos”, en Lucas 21:24, que reza:”…y Jerusalén será hollada por los gentiles hasta que se cumpla los tiempos de las naciones.” En consecuencia con esta profecía, Jerusalén ha sido oprimida por pueblos paganos, uno tras otro por lo largo de los siglos, desde la centuria en que se inicia la era Cristiana. En 1914 Turquía, el último opresor, fue enfrentado por Gran Bretaña, y la subsiguiente Segunda Guerra Mundial halló a Jerusalén libre de su postrer opresor.
Es interesante señalar que la entrega de Jerusalén, efectuada en diciembre de 1917 por el General Allenby, del ejercito británico, fue también, con toda precisión, un profético “Septimo Tiempo” ( 2520 años ) después del 604 a.C., fecha en que Nabucodonosor atacó por primera vez a Jerusalén, tomó la ciudad y llevó prisioneros a Babilonia a miembros de la tribu de Judá. Hasta el modo en que la ciudad fue liberada en 1917 fue explícitamente preanunciado por el Profeta Isaías ( Isa. 31:5 ): “Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén, amparando, librando, pasando y salvando.”
Los aviones británicos volaron en forma rasante y veloz, cruzando la ciudad en todas direcciones y aterrorizaron a los turcos sin disipar un tiro, hasta que se rindieron; simultáneamente defendían a Jerusalén de los aviones turcos. En minucioso cumplimiento de Isaías, el escuadrón de bombarderos Nº 14 del Real Cuerpo de Vuelo ( el nombre anterior de lo que ahora denomina las R.A.F.) tomó Jerusalén como “las aves que vuelan” y la defendió y pasando por encima de ella la preservó. Hasta en el lema que el escuadrón de bombarderos llevaba en su pendón puede hallarse, con minucioso detalle, una señal de los planes divinos; el texto decía así: “Yo abro mis alas y cumplo mi promesa.”
El veredicto del tiempo reconfirma que la escala pulgada = año a que se sujeta la profecía cronológica, incluida en el diseño de la Gran Pirámide, es verdadera. De tal modo se convalida el argumento de la Divina Autoría.
Charles Taze Russell fue el fundador del grupo religioso “Estudiantes de la Biblia”, que más tarde adoptarían el sobre-nombre de “Testigos de Jehová”.
En sus inicios fue egiptólogo, y el estudio de la Gran Pirámide parece que le inspiró a la hora de publicar en su revista La Atalaya de Zion y el heraldo de la presencia de Cristo ( hoy la Atalaya ) la fecha de 1914 como el año en que empezaría el Reinado de Dios, después de haber pasado un tiempo de angustia.
Sus datos no fueron totalmente acertados, aunque 1914 fue, no el final sinó el principio de los problemas, con guerras mundiales, y el acceso de Israel al mapa político mundial.
Russell mencionó el año 1914 como un año clave, aunque luego tuvo que reconocer que sus predicciones no eran infalibles. Se puede apreciar lo importante que llegaron a ser sus enseñanzas, en un recorte de “Los Estudiantes de la Biblia Mensual”.
La pregunta es, ¿cuánta información de la pirámide utilizó Russell para asegurar que en el año 1914 se establecería el Reino de Dios, con el Armagedón incluido? Porque hasta en el día de su muerte, se llevó una pirámide a su lecho.
Después de él, sus sucesores parecen avergonzarse de los métodos que utilizó Russell para pronosticar las fechas del fin del mundo pero, ¿no han continuado obsevando la pirámide de Giza también, para señalar el año de 1975 como la próxima fecha?
Hay estudios hechos en la pirámide que señalan al año 1975…!

Parte de la información pertenece al libro “El secreto de la Gran Pirámide” de E. Raymond Capt.

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