Adán y Eva

[Díjose entonces Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados , sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella”. Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; y los creó varón y mujer… Y vio Dios que era bueno cuanto había hecho, y hubo tarde y mañana: día sexto. (Gén. 1: 26,27,31)

El relato bíblico de Adán y Eva tiene cierto misterio que difícilmente se podría desvelar sin la ayuda de relatos anteriores a este. Si leemos cuidadosamente el relato bíblico, nos damos cuenta que hay dos creaciones del hombre y la mujer y con diferencias notables.
El primer relato dice así: Dijo luego Dios: “Hiervan de seres vivos las aguas y vuelen las aves sobre la tierra y bajo el firmamento del cielo”. Y así fue. Y creó Dios grandes monstruos marinos y todos los animales que se arrastran y que viven en el agua según su especie, y todas las aves aladas según su especie

Y vio Dios que era bueno, y los bendijo, diciendo: “Procread y multiplicaos y henchid las aguas del mar, y multiplíquense sobre la tierra las aves. Y hubo tarde y mañana: día quinto.

Dijo luego Dios: “Produzca la tierra seres animados según su especie, ganados, reptiles y bestias de la tierra según su especie”. Y así fue. Hizo Dios todas las bestias de la tierra según su especie y todos los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.



Díjose entonces Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella”. Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó varón y mujer; y los bendijo diciéndoles: “Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad los peces del mar, las aves del cielo y los ganados y todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra”. (Gén.1: 20-28)

Si observamos en esta narración, el hombre y la mujer son creados después de que Dios creara la vida vejetal, los cuerpos celestes, la vida acuática, los pájaros, las bestias, el ganado, los reptiles y finalmente el hombre y la mujer.
Pero en el segundo relato de la creación encontramos importantes diferencias en el orden de aparición del hombre. En Génesis 2: 4-8 encontramos:

Este es el origen de los cielos y la tierra cuando fueron creados. Al tiempo de hacer el Señor Dios la tierra y los cielos, no había aún arbusto alguno en el campo, ni germinaba la tierra de hierba, por no haber todavía llovido el Señor Dios sobre la tierra, no haber todavía hombre que la labrase, ni vapor acuoso que subiera de la tierra para regar toda la superficie cultivable. Modeló el Señor Dios al hombre de la arcilla y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado. Plantó luego el Señor Dios un jardín de Edén, al oriente, y allí puso al hombre a quien formara.

En este segundo pasaje el hombre aparece al tiempo de hacer el Señor Dios la tierra y los cielos y antes de eso no había vegetación alguna sobre la tierra. Según Génesis 1: 6-13, Dios creó el cielo el segundo día y la tierra y la vegetación el tercer día. Por lo tanto se sitúa a Adán en medio del tercer día, después de la creación del cielo y la tierra. Después de crear al hombre se produce la creación en el jardín de Edén. Se planifican los árboles, sobre todo los árboles de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida, incluso sabemos algunos detalles geográficos sobre el jardín, pero nada todavía sobre una mujer.

Y se dijo el Señor Dios “No es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él”. Y el Señor Dios trajo ante el hombre todos cuantos animales del campo y cuantas aves del cielo formó de la tierra, para que viese cómo los llamaría, y fuese el nombre de todos los vivientes el que él les diera. Y dio el hombre nombre a todos los ganados, y a todas las aves del cielo, y a toda las bestias del campo; pero entre todos ellos no había para el hombre ayuda semejante a él. (Gén. 2: 18,19)

Al no encontrar Adán una ayudante como él, Dios se dispuso a crearle una. Hizo pues, el Señor Dios caer sobre el hombre un profundo sopor; y dormido, tomó una de sus costillas y cerró ese lugar con carne, y de la costilla que del hombre tomara, formó el Señor a la mujer, y se la presentó al hombre (Gén. 2: 21,22)

Recordemos que en el primer relato Dios crea a Su imagen al hombre y a la mujer a la vez en el sexto día, pero Adán es creado antes de la aparición de la vegetación y los animales, sobre el tercer día, y después es creada Eva.
La pregunta que surge a continuación es ¿Quienes fueron la primera pareja que crea Dios el sexto día?

Para llegar a comprender este cruce de personajes, debemos comparar la creación bíblica con el mito heliopolitano de la Creación. Según este relato, Gep (la tierra) y Nut (el cielo) tuvieron tres hijos, Osiris, Set y Horus, y dos hijas. Geb (la tierra) y Nut (el cielo) desobedecieron a la divinidad principal y ésta castigó a Nut con dificultades para dar a luz. Otro relato cuenta cómo Shu (el firmamento, hijo de Atum y padre de Gep) extrajo a Nut del cuerpo de Geb y separó el cielo de la tierra. Y una tercera explica cómo uno de los hermanos mató al otro hermano, y de cómo el tercer hermano fundó la línea de los herederos legítimos al trono egipcio.

Paralelamente, en el relato de la Biblia, Dios separó a Eva del cuerpo de Adán; los dos desobedecieron la orden de Dios; Dios castigó a Eva con dificultades para dar a luz; Adán y Eva tuvieron tres hijos, Caín, Abel y Set, de los cuales uno, Caín, asesinó a otro hermano, Abel y el tercero fundó la línea de descendientes desde Adán hasta Abraham.

Los dos esquemas genealógicos coinciden tanto que no se puede llegar a otra conclusión: el Génesis recibió la influencia del modelo egipcio. Esto significa que Adán y Eva tuvieron una encarnación original como las divinidades egipcias. Por lo que se puede decir que Adán y Eva son Geb (la tierra) y Nut (el cielo) y sus hijos son los hijos de la tierra y el cielo. Y la pareja creada el sexto día correspondería a la creación de la humanidad.

Los editores posteriores de la Biblia tuvieron problemas a la hora de presentar estos relatos sobre las antiguas divinidades egipcias. Y los hebreos al ser monoteístas, no creían en estos dioses. Así pues, los editores de la biblia decidieron desmitificar las divinidades y reescribir los relatos como si se trataran de humanos en vez de dioses. Por lo que, cuando intentaron integrar los dos relatos de la Creación en un único relato, tuvieron que cambiarlos para dar a entender que Adán y Eva eran los primero humanos, idénticos a los humanos nacidos el sexto día.

Pero a pesar del esfuerzo, en el Génesis se puede ver una gran cantidad de simbolismo mitológico original.

Fuente de la información: “101 Mitos de la Biblia” de Greenberg Gary.

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